RELACIONES AMOROSAS EN PERSPECTIVAS HISTÓRICA (2): CARTAS DE AMOR PRIMERA MITAD SIGLO XX.
A modo de introducción, es interesante señalar que los intercambios entre las personas que se encontraban a mediana y larga distancia hasta la década de 1980, y a pesar de existir otros medios de comunicación, como el teléfono, se efectuaban muy frecuentemente a través del envío de cartas. Los temas de esas cartas podían ser muy variados: noticias relacionadas a lo laboral, lo educativo, experiencias de viajes, conocer la situación de la familia de origen o nuclear, amoroso, entre otros. Es importante señalar que la carta romántica era el medio utilizado para comenzar una relación y que frecuentemente era el varón quien emitía la primera carta haciendo la proposición para iniciar una relación amorosa.
Los fragmentos que leerán a continuación corresponden al intercambio de cartas de una pareja que logró establecerse y cuyo vinculo perduró en el tiempo. Es el caso de Norberto M., un trabajador de los ferrocarriles, comunista, que debía viajar por distintas zonas del país. Su morada estaba en Lanús, en el conurbano bonaerense. Allí recibía generalmente sus cartas Inés Ch. La familia estaba compuesta por la pareja y dos hijos. Las referencias en las cartas concernían a la familia nuclear (la que ellos habían conformado), pero también a los vínculos ampliados. Los temas laborales estaban muy presentes por el tipo de trabajo de Norberto que viajaba permanentemente, aspecto fundamental para que la comunicación fuera constante y para que pudieran concertar encuentros; también porque Inés trabajaba como enfermera.
La primera carta disponible es de agosto de 1938, cuando aun no estaban casados. Inés, que vivía por entonces en la localidad de General Rodríguez, expresaba sus sentimientos y esperaba el futuro:
“Mi amor:
“Hace ya día y medio que no te veo y me parece una eternidad y pensar que aún han de pasar 4 días más para que nos veamos. Qué largos se hacen esos días, mi vida. Pero pronto todo esto terminará ¿verdad mi cielo? y yo seré toda una dueña de casa, de una casita chiquitita donde solamente quepamos tu y yo y los otros que vendrán más tarde… […].”
“Mi amor espero con ansias el sábado para poder tenerte de nuevo conmigo. Son demasiados días que nos pasamos separados.”
“Afortunadamente todo pasará pronto.”
“Bueno mi cielo si crees que aun hay tiempo para contestarme hazlo pues tus cartas me traen una gran alegría.
“Adiós mi corazón piensa mucho en mí y pronto me tendrás contigo”.
Dos años más tarde, ya nacida la primera hija, la pasión del joven matrimonio emergía con plenitud en el epistolario. En este caso, Norberto expresaba el entusiasmo, ahora en una relación que incluía a su hija. Quién extrañaba era él, pues por razones de salud, Inés y su criatura pasaron unos días en Tandil: “Recibí anoche tu cariñosa cartita, me dices que te perdone tus niñerías. ¡Tonta! Esta cartita tuya al leerla, me hizo pensar en nuestro eterno noviazgo. […] Los muebles de casa están enojados conmigo, pues no oyen las risas y los llantos de Cristina. ¡Ven!”.
El carácter escrito de la carta permitía la circulación de una ternura aprendida en la literatura popular y en el sentimentalismo de las “revista del corazón”, que también los varones leían.
En 1943, un nuevo hijo de la pareja, Gustavo, había nacido. La naturaleza de las cartas, no se había modificado. He aquí un fragmento de la que envió Norberto a su mujer, a la que llamaba “vieja querida”; la primera parte del texto estaba dedicado a cuestiones relativas al trabajo y al cobro de un alquiler, y concluía así: “Tengo muchos deseos de verlos y abrazarlos, de tenerte, a ti a mi lado, para comerte a besos, con que ganas lo voy a hacer cuando te vea, [...] que ganas tengo de darte un apretón fuerte muy fuerte mi vida. (...) Recibe el amor de tu esposo que te quiere con toda su alma. Chau, se me va el camión. Escribe largo y háblame mucho de amor.”
La relación continuó con la intensidad que revelan las cartas, hasta el fallecimiento de Norberto en 1969. La militancia comunista de Norberto no aparecía en los textos, aunque era fundamental en la vida compartida. Él sería de la partida de quienes fueron expulsados del Partido Comunista a fines de 1946, y conformaría junto a Rodolfo Puiggrós y otros obreros ferroviarios, una agrupación comunista que apoyó al peronismo. La participación en la huelga ferroviaria de 1951 lo obligó a permanecer oculto largo tiempo, y sólo recuperó su puesto luego de 1955. Pero continuó militando, cerca del peronismo de izquierda en los tiempos de la Resistencia. En esa vida azarosa, las cartas continuaron tejiendo las circunstancias del amor. Un dato interesante para relevar su importancia como vehículo de los deseos es la relación con el uso del teléfono, que era empleado para noticias urgentes y estaban en un plano de comunicación sin duda apto para la expresión de sentimientos pero de menor interés que el texto. El peso de la intimidad de la escritura revelado en acto por la carta permanecía incólume.
Preguntas:
1* ¿Trabajan los dos miembros de la pareja? ¿A qué se dedican?
2* ¿A qué sector social consideran que pertenecen los miembros de esta relación?
3* ¿Son importantes los intercambios comunicativos de la pareja a través de las cartas? ¿Por qué? ¿De qué hablan? ¿Qué función creen que cumple en cuanto a la relación?
4* ¿Cuáles son los deseos/expectativas de la mujer con respecto a la formalización definitiva de la relación por medio del matrimonio? ¿Qué rol fundamental pueden identificar que cumplen las mujeres en el matrimonio de acuerdo a la expresión de este testimonio?
5* ¿Qué diferencia pueden indicar en cuanto a la conformación de las parejas entre este caso y el de Mariquita Sánchez de Thompson? Para responder tenga en cuenta sector social de pertenencia, expectativas de felicidad en cuanto a la relación, intervención de otras personas en la conformación de la pareja, tareas y obligaciones de los miembros de las parejas.
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